Pereira & Spina — Abogados
InicioDefensa penalEstafas, defraudaciones y ciberdelitos
Defensa penal particular

En una causa por estafa, los documentos y el contexto son parte central de la defensa.

Transferencias, contratos, mensajes, cuentas, plataformas y dispositivos pueden ocupar el centro de la investigación. La defensa necesita distinguir qué ocurrió realmente, qué rol se atribuye a cada persona y si los hechos encajan en una hipótesis penal o responden a otro tipo de conflicto.

Primero hay que separar el conflicto patrimonial de la hipótesis penal.

No todo incumplimiento contractual constituye una estafa y una transferencia de dinero, por sí sola, no explica quién engañó a quién ni con qué intención. La investigación debe analizar el negocio, las comunicaciones previas, las obligaciones asumidas y la conducta atribuida a cada persona.

La defensa empieza por identificar cuál es el supuesto ardid o engaño, qué perjuicio se atribuye y qué evidencia vincula concretamente al imputado con la maniobra.

En causas digitales, preservar la evidencia es especialmente importante. Capturas, chats, correos, movimientos y archivos pueden perder contexto si se editan, recortan o eliminan.

Qué evidencia puede ser relevante.

  • Contratos, presupuestos, facturas y comprobantes.
  • Transferencias, movimientos bancarios y datos de cuentas.
  • Conversaciones completas por mensajería, correo o plataformas.
  • Registros de acceso, dispositivos y pericias informáticas cuando existan.
  • Documentación que permita reconstruir el rol de cada participante.

La participación de cada persona debe individualizarse.

En investigaciones con varias cuentas, intermediarios, empresas o usuarios puede ser fácil confundir titularidad, uso efectivo y participación penal. La estrategia requiere separar quién realizó cada acción y qué conocimiento tenía sobre la operación investigada.

Qué conviene reunir antes de consultar.

Además de la denuncia o citación, conviene conservar contratos, comprobantes, chats completos, correos y movimientos relacionados. Si hay teléfonos o computadoras relevantes, evitá modificar información con la idea de “limpiar” o acomodar el dispositivo.

Cuándo no conviene esperar.

Si hay un allanamiento, secuestro de dispositivos, una detención, una citación inminente o una medida judicial que puede ejecutarse de inmediato, la consulta requiere una respuesta urgente. En esos casos conviene usar la guardia penal.

Escribinos